Pulseras de plata de ley para hombre
La pulsera es la joya que la mayoría de los hombres lleva a diario, así que tiene que aguantar golpes, agua y el roce constante con el reloj o el puño de la camisa. Todas las pulseras de esta sección parten de la plata de ley 925, una aleación con un 92,5 % de plata endurecida con cobre para que eslabones, cierres y grabados mantengan su forma. Algunas piezas van además bañadas en oro de 18 quilates o llevan un acabado rodiado más oscuro.
Cadenas, brazaletes y cordones tejidos a mano
Las pulseras de cadena de plata van desde la cadena barbada (cubana) hasta las bandas grabadas a mano; una cadena veneciana italiana es la más cómoda de llevar junto al reloj. Los brazaletes, abiertos o cerrados, son una sola pieza maciza en lugar de una sucesión de eslabones, por eso no bailan en la muñeca. Las pulseras tejidas a mano entrelazan un fino hilo de plata hasta formar un cordón flexible; algunas llevan circonitas blancas, negras o azules. Si buscas algo más contundente, las pulseras de plata gruesas reúnen las bandas y cadenas más anchas.
Pulseras de cuentas para hombre
Las pulseras de cuentas combinan piedras naturales como el ojo de tigre, el ónix, la piedra volcánica (lava), el ágata y la hematita. La mayoría llevan cuentas de 8 mm; las de 6 mm dibujan una línea más fina y las de 10 mm, una más rotunda. Las pulseras con piedra natal asignan a cada mes su propia piedra y son un regalo fácil de acertar.
Cómo encontrar tu talla
Mide la muñeca justo por debajo del hueso con una cinta métrica flexible o una tira de papel y suma unos 2 cm para que la pulsera quede cómoda, algo más si te gusta que la cadena tenga juego. Cada producto indica sus tallas, normalmente de la S a la XL, y algunos modelos de cuentas son ajustables.
Para que la plata siga brillando
La plata de ley se oscurece porque el azufre del aire reacciona con la superficie. Llevarla a menudo frena el proceso, ya que el roce pule el metal; cuando no la uses, guarda la pulsera en una bolsita cerrada y pásale un paño para plata. Quítate las pulseras de cuentas antes de ducharte: el agua desgasta el cordón y las piedras porosas, como la lava, absorben el jabón.